:: Fuentona de Muriel. 13-12-08 ::  

 

 

 

FUENTONA DE MURIEL. 13-12-08

Como teníamos previsto el sábado día 13, nos acercamos a la Fuentona a pesar de la desbandada general (había permisos concedidos para 18 personas). Acudimos: Luis Ochoa, Juanjo Elejalde, Josemi Gorroño, Andoni Asenjo, Joseba Díez de Ulzurrun y Alfonso Machín, todos miembros de URTABI.


A nuestra llegada nos estaban esperando los guardas, que tras las comprobaciones de rigor y en un ambiente distendido nos relataron que parece que han tenido algún problema con un individuo de nacionalidad alemana ( gordo y alto ¿?) que llegó solo, sin permisos y con la idea de penetrar en la Fuentona. Parece ser que traía información sobre varias cuevas (nos indicaron que en concreto del Pozo Azul y la Cueva del Agua). Al final y con presencia de la Guardia Civil, tuvo que retirarse del lugar.

El camino de ida fue perfecto, con ausencia total de nieve, pero una vez que estábamos equipados e íbamos a comenzar la inmersión se desato la madre de todas las nevadas. A nuestra salida tras 40 minutos en el primer tramo del primer sifón había unos 20 cms de nieve.

 

La visibilidad fué de las peores que he visto en la Fuentona: unos 2 mts. Sin embargo no había una corriente importante.

En – 48 m. encontramos el cable utilizado para hablar a través de los genofomos, que se había soltado y parecía una tela de araña. Procedimos a atarlo y con la ayuda de un globo elevador de 50 Kgs., lo fuimos recuperando y lo sacamos en su totalidad: 300 metros, (objetivo por el cual habíamos ido). También aprovechamos para limpiar la cámara de video instalada en la entrada así como desatarcar la cadena que la arrastra y limpiar los carriles a petición de los guardas.

 

El porteo de vuelta fue bastante rápido, pues lo hicimos por el río. Comentar que los guardas se marcharon e incluso cerraron el centro de interpretación y el personal se marchó a sus casas ante el riesgo de no poderlo hacer si se retrasaban un poco más. Nos ofrecieron la llave del centro de interpretación por si no podíamos salir y teníamos que quedarnos incomunicados. Nos dijeron que teníamos de todo: camas, comida e incluso nos ofertaron un todo terreno. La verdad que se portaron muy bien.
El camino de vuelta hasta Piqueras y sobre todo la subida desde Calatañazor hasta la nacional 111 ( 2 kms/ aproximadamente), merece un capitulo aparte. Simplemente comentar que tardamos 1 h 35 minutos.

 

A pesar de todo disfrutamos como enanos.

Alfonso Machín