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El 25 de Junio del 2.011 celebramos el XI memorial “Aitor Elorduy”. Como todos los socios conocen, ya que es una de las tradiciones mas longevas del club, se celebra en aguas de Arribolas y las aletas es el único medio de locomoción que tienen los deportistas para acercarse a las zonas de pesca.
Soplaba Noreste, que aquí no suele ser presagio de buenas capturas. Desde la cala, a las 09:00 horas, se dio la salida y entramos al agua unos 12 participantes, recordando a los compañeros que no pudieron asistir por otra clase de obligaciones, personales y de trabajo. Las boyas se fueron separando unas de otras, buscando los sitios que cada pescador creía mas idóneos para su tipo de pesca y teniendo en cuenta las condiciones marinas y metereológicas. Buena visibilidad y poca corriente, ésta última bastante habitual en un sitio tan cercano al cabo Matxitxako.
Como otros años, las piezas escaseaban y había que “rascar” mucho las piedras para poder capturar algún pinto que diera el peso. No había rastro de cualquier otro tipo de pescado capturable (mubles y salpas no están permitidos), ni mojarras, ni lubinetas, ni picudas, ni kabratxos, solo pintos y durdos, y estos últimos se veía que estaban muy ajustados de peso. Después de 4 horas las boyas se volvían a juntar en la cala. Este año, felicitar a todos por la puntualidad en la llegada, contando que la mayoría no llevamos reloj. Según los participantes salíamos, ya se vislumbraba que, por desgracia, no iba a haber ninguna pieza bonita.
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En la cala, esperando a los deportistas, mujeres, hij@s, amig@s, soci@s botelleros que se suman al evento y por supuesto, la familia de Aitor.
Allí comienzan las preguntas y explicaciones de cada uno, recordando las piezas que se han visto y no se han podido capturar, esas que siempre son las mas grandes.
Risas, bromas, cambiarse y recoger poco a poco que toca comer. |
Cuando llegamos al merendero de Matxitxako, ya olía al chorizo frito de Gurutze. Cada uno sacaba sus viandas para compartir entre todos y a tripear, que por lo menos algunos nos lo habíamos ganado con creces. Sol reluciente y en boca de todos estaba la chupa de agua que cogimos el año anterior mientras comíamos.
Con la barriga llena se procedió al pesaje. Lo dicho, durdos, pintos, alguna ballesta y mencionar la captura de tres salmonetes hermosos, uno de ellos dando un peso de 510 gramos. La pieza mayor fue un durdo de casi 900 gramos y salvo otra pieza que se acercó un poco a ese peso, los demas dieron en báscula entre el mínimo de 500 y 650 gramos.
Una vez finalizado el pesaje se realizó la entrega de premios y regalos. Increible como estaba la mesa de obsequios.
En tiempos de crisis y en el Urtabi mas detalles que nunca.
Como siempre, agradecer a aquellos que aportan o buscan quien aporte estos regalos. |
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También mencionar la imaginación de las personas que se encargan del detalle del club. Cada año se superan. No vamos a nombrar a nadie, todos sabemos quienes son y ahí queda nuestro reconocimiento. Gracias a todos, incluida la federación vizcaina por los trofeos que dona. Hubo también un premio especial para el primer clasificado, por cierto, precioso para los que nos dedicamos a este deporte.
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Quién se llevó ese preciado trofeo es lo de menos.
Lo importante es que llevamos once años viviendo con ilusión un día en el cual volvemos a pescar con Aitor y recordamos a Alfonso. |
Después de esto, un poco de tertulia y ya entrada la tarde, cada mochuelo a su olivo.
Hasta el año que viene y .............¡¡¡¡¡¡¡¡¡ AUPA URTABI !!!!!!!!!!!
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